Se abordó este tema teniendo
en cuenta que es de trascendental para superar la crisis que está viviendo
nuestro país en estos tiempos. Teniendo claro la reflexión ética se construye
con unas concretas preocupaciones políticas de fondo que cuenta con unos
actores principales, que son las personas que se postulan y son elegidas por el
pueblo para regir los destinos de nuestro país.
Uno de los principios de la
política debe ser la justicia, la equidad y la transparencia, sin embargo la
realidad de nuestro país está lejos de estar ligada a estos principios desde la
misma forma como se hace la política para llegar al poder y se ven problemáticas
como:
- la compra de votos
- poco sentido de pertenencia.
- falta de compromiso de los políticos para
trabajar honestamente por sus comunidades que los eligieron.
Y por el contrario lo que se
espera de un gobernante es que su objetivo principal sea trabajar por el
bienestar y el progreso de su comunidad y sus territorio, llámese país,
departamento o municipio, dejando de lado sus intereses personales.
Para hablarlo en términos de
definición podemos decir que La corrupción
política se refiere al mal uso del poder público para conseguir una ventaja
ilegítima, generalmente de forma secreta y privada. El término opuesto a
corrupción política es transparencia.
Por esta razón se puede hablar del nivel de
corrupción o de transparencia de un Estado, José Alberto Mujica Cordano,
conocido como Pepe Mujica ex presidente de Uruguay reconoce dos tipos de
corrupción:
1.
La gran corrupción: que
genera la desconfianza en las autoridades centrales, pervierte el
funcionamiento del aparato estatal, y desvía recursos.
2.
La pequeña corrupción: que
tiende a movilizar pequeños montos de recursos económicos u otros bienes, y que
se ubica en el escenario procedimental de atención al ciudadano.
Una de las principales
causas de corrupción política de nuestro país son los niveles de desnutrición
severos, por poner un caso concreto los niños de la Guajira. Si bien
la sequía y otros eventos naturales pueden desencadenar condiciones de
desnutrición, es la acción o inacción del gobierno lo que determina su
severidad.
Y podemos hablar de muchos otros casos de
corrupción que atentan contra el bienestar y la integridad del ser humano como
al desviación de los recursos para la salud que es otra de las grandes crisis
de nuestro país por estos días, es común ver en las noticias o en los
diferentes medios de comunicación como muere una persona y lo que es peor un
niños esperando un servicio de salud siendo una necesidad de primer orden.
Tristemente podemos afirmar que nuestro gobierno
tiene una fuerte tendencia a la cleptocracia “establecimiento y desarrollo del
poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción”. Los cargos públicos frecuentemente roban las
propiedades del estado. De forma similar, la ayuda alimentaria es
frecuentemente robada a punta de pistola por gobernantes, criminales, señores
de la guerra y similares, y vendida para obtener un beneficio.
La corrupción produce desconfianza
en los partidos políticos, en los
dirigentes políticos y en la mayor parte de instituciones públicas. Como
consecuencia de lo anterior se genera abstención y pérdida del interés por la política y más si se da por períodos
prolongados.
Aunque ocasionalmente, aparecen
movimientos de protesta que tratan de confrontarse con el poder político, y
generan inestabilidad política y sub siguientemente represión política no ha
sido posible derrotar la mafia de la corrupción política.
Adicional a ello actualmente
estamos en el penoso escalafón donde nos ubica segundos ganados por Venezuela en
la desconfían de la honestidad de los funcionarios públicos.
Cáncer
de la democracia
"No puede haber democracia sin lucha contra la
corrupción, porque la corrupción no es solamente un delito, es un sistema de
poder alternativo al sistema democrático de poder. Lo mismo pasa con los
mafiosos, los mafiosos no son solamente criminales, la mafia es un sistema de
poder económico, político, religioso y financiero.
La nueva corrupción del tercer milenio se llama conflicto
de intereses y este destruye la democracia, el libre mercado y el normal
funcionamiento del sistema".
En particular, es importante llamar la atención sobre la
relación que se establece entre la corrupción
y la democracia.
Son varias las causas de una práctica de poder corrupto,
entre ellas se destacan:
· Impiden
materializar los principios y los objetivos del Estado Social de Derecho, en la
medida en que concentran en manos de unos pocos los recursos y bienes que deberían destinarse a intereses colectivos
· Distorsionan
la toma de decisiones a favor de intereses particulares
· Aumentan
los costos de administración de bienes y servicios públicos y privados
· Debilitan
el respeto por la autoridad
· Erosionan
la confianza ciudadana en las instituciones
· Contribuyen
a debilitar la legitimidad del Estado.
Para hacer frente a los problemas o fenómenos mencionados
anteriormente se deben dar unas propuestas claras y concretas que busquen una política pública de lucha contra la
corrupción, contemplando las medidas de prevención, investigación y sanción
necesarias, al igual que propender por
la integración y coordinación de todos los entes responsables de su
aplicación, para así ajustarse al pleno cumplimiento de las convenciones
internacionales de lucha contra la corrupción de las cuales Colombia es
signataria.
Nuestro país cuenta con un buen desarrollo normativo en
materia de lucha contra la corrupción. Sin embargo, la gran deuda es
el cumplimiento formal y sustantivo de la norma. Por ello es
indispensable aumentar la capacidad del Estado para cumplir y hacer cumplir las
normas que regulan la gestión pública en temas relacionados con la
corrupción. Entre ellos, por su impacto en el fenómeno, cabe destacar los
siguientes:
1. Gestión de la contratación estatal.
2. Gestión contable y desempeño
financiero
3. Fortalecimiento de la
institucionalidad local y departamental
4. Acceso a la información
5. Promoción y publicidad de las
decisiones y acciones públicas
6. Rendición de cuentas
Estudios señalan que la corrupción le ha costado a Colombia en las dos últimas
décadas unos 189 billones de pesos equivalentes al 4% del PIB, pero los efectos
no son solo económicos sino también sociales y políticos. Esta corrupción es
inobjetablemente parte del deterioro de la economía, pues incrementa los costos
de transacción y de los recursos del estado, haciendo inviable una acumulación
de capital propia de una sociedad moderna.
Por todos los aspectos anteriormente mencionados y muchos
otros que pasan por alto pero de igual manera a aportan a la corrupción
política de nuestro país; como
estudiantes de la UNAD y futuros profesionales queremos hacer el enfoque en
esta propuesta ética en recuperar la
credibilidad política en los colombianos, y consideramos que la academia es una
de las herramientas principales para lograrlo, educando el pensamiento y la
actitud del niño que el día de mañana será quien elija y quizá sea elegido para
gobernar los destinos de nuestro país.
Para lograr este objetivo se debe construir en los niños
un pensamiento crítico basado en valores éticos y principios morales que les
despierten sentido de pertenencia hacia el país para así acabar las dádivas y
elegir un buen gobernante sin recibir
nada a cambio, estamos convencidos que dejando estas costumbres se hará
posible que la clase política cambie de
estrategias y al mismo tiempo iremos enseñándoles y demostrándoles que el
pueblo quiere verdaderamente un cambio en la forma de gobernar este país y que
están cansados de lo mismo, de que sean manipulados.
Porque la realidad de nuestros tiempos por estos días de
acuerdo a las estadísticas es que casi el 50% de la gente habilitada para
ejercer el derecho al voto esta cansada de lo mismo, y viendo los mismos con
las mismas se cohíben de votar.
Finalmente todo radica en la
responsabilidad ética que tiene las personas al momento de elegir como de ser
elegidas y en gran manera esto depende del nivel de educación en valores que se
tenga, considerados como factores que forman el carácter y la capacidad crítica
del ser humano; y fundamentan su integridad.